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- Una ciudad sin colectivos durante casi dos meses
- La primera gran interrupción comenzó hacia fines de enero.
- El 25 de marzo apareció San Antonio
- Después de aproximadamente de 57 días de interrupción, el transporte urbano volvió a funcionar el 25 de marzo.
- Julio: una nueva interrupción
- 18 de agosto: vuelve el transporte urbano
- 13 de Junio: el final de una etapa
- San Antonio: de solución de emergencia a protagonista del sistema
- Dos interrupciones extraordinarias en un mismo año
- Más que un problema de colectivos
- El interrogante que queda abierto
La ciudad atravesó una primera paralización de aproximadamente 57 días tras la salida de la empresa 13 de Junio y, meses después, volvió a quedar sin transporte urbano. El último recorrido registrado fue el viernes 10 de julio y el servicio se reanudó este martes 18 de agosto con la empresa San Antonio. La continuidad y el esquema definitivo del sistema todavía aparecen como interrogantes.
INFORME ESPECIAL DE TARTAGALPLAY - por MARCELO TOREES - Multimedia: LORENA SEVERICH
El transporte urbano de pasajeros de Tartagal atravesó durante 2026 una de las crisis más prolongadas de los últimos años. En apenas ocho meses, la ciudad sufrió dos interrupciones extraordinarias del servicio: la primera se extendió durante aproximadamente 57 días, entre fines de enero y el 25 de marzo; la segunda comenzó después del último recorrido registrado el viernes 10 de julio y se extendió hasta este martes 18 de agosto, cuando se anunció el regreso de los colectivos.
La sucesión de estos episodios deja un dato central para entender el problema: Tartagal no logró consolidar durante 2026 un esquema estable y definitivo de transporte urbano.
La crisis involucró inicialmente a la empresa 13 de Junio, que dejó de prestar el servicio a comienzos de año, y posteriormente a San Antonio, que fue convocada por el municipio para implementar una solución de emergencia y luego asumir la prestación del transporte urbano.
Una ciudad sin colectivos durante casi dos meses
La primera gran interrupción comenzó hacia fines de enero.
La empresa 13 de Junio, que hasta ese momento tenía a su cargo parte central del transporte urbano de Tartagal, dejó progresivamente de prestar el servicio en medio de una situación económica y operativa que derivó en la paralización de los recorridos.
Durante febrero, la ciudad permaneció prácticamente sin transporte urbano regular. La falta de colectivos coincidió además con el inicio del ciclo lectivo, lo que agravó el impacto sobre estudiantes, trabajadores y familias que dependían diariamente del servicio.
El conflicto también estuvo acompañado por reclamos relacionados con salarios, combustible, mantenimiento y recursos necesarios para sostener la operación.
En marzo, la empresa confirmó el cese de la prestación. De esta manera, quedó formalizado el final de una etapa para 13 de Junio como prestadora del transporte urbano de la ciudad.
La Municipalidad comenzó entonces a buscar una alternativa que permitiera recuperar, al menos parcialmente, la movilidad de los vecinos.
El 25 de marzo apareció San Antonio
Después de aproximadamente de 57 días de interrupción, el transporte urbano volvió a funcionar el 25 de marzo.
La solución elegida fue la empresa San Antonio, de Orán, que comenzó a prestar el servicio bajo un esquema inicialmente presentado como una prueba o etapa de emergencia.
El esquema inicial fue considerablemente más reducido que el sistema anterior: se establecieron dos corredores principales, Transversal Norte y Transversal Sur, destinados a conectar diferentes sectores de la ciudad. La prestación comenzó con una cantidad limitada de unidades y con la posibilidad de modificar frecuencias y recorridos de acuerdo con la demanda.
La propia información difundida en aquel momento señalaba que se trataba de una primera etapa y que el sistema podía ampliarse posteriormente.
En otras palabras, el regreso de marzo no significó la normalización definitiva del transporte, sino una respuesta de emergencia frente a una ciudad que llevaba casi dos meses sin colectivos.
El problema no terminó con la llegada de San Antonio
La llegada de San Antonio permitió recuperar parcialmente el servicio, pero durante los meses siguientes continuaron los debates sobre recorridos, empresas, frecuencias y la organización del sistema.
La situación también generó tensiones con el transporte interurbano.
Empresas que conectan Tartagal con localidades como General Mosconi, Vespucio, Coronel Cornejo y Salvador Mazza cumplen, en la práctica, una función que también utilizan vecinos para desplazamientos dentro de la ciudad.
La Autoridad Metropolitana de Transporte mantiene actualmente registros de servicios urbanos e interurbanos para Tartagal y la región, aunque la información publicada en sus plataformas todavía conserva referencias a empresas que ya no coinciden necesariamente con la situación operativa más reciente.
Ese desfasaje también muestra una de las dificultades de reconstruir documentalmente la crisis: la información administrativa, las empresas autorizadas y los servicios efectivamente prestados no siempre aparecen sincronizados en los registros públicos.
Julio: una nueva interrupción
Los 39 días sin transporte para sumar
Después de varios meses de funcionamiento del esquema implementado en marzo, Tartagal volvió a quedarse sin transporte urbano.
Para esta investigación se toma como referencia el viernes 10 de julio de 2026 como último día con recorridos del servicio urbano.
Desde el día siguiente, la ciudad comenzó nuevamente a atravesar una interrupción prolongada.
La situación se extendió durante las semanas siguientes y generó nuevamente reclamos de usuarios que debieron recurrir a remises, motocicletas, vehículos particulares y otros medios para trasladarse.
El 7 de agosto, cuando la problemática ya llevaba varias semanas, medios regionales describieron a Tartagal como una ciudad que llevaba aproximadamente tres semanas sin colectivos, reflejando la magnitud que había adquirido nuevamente la crisis.
Con el dato del último recorrido del 10 de julio y el regreso anunciado para el 18 de agosto, el período sin servicio alcanza 39 días calendario desde el último día de circulación hasta la reanudación.
18 de agosto: vuelve el transporte urbano
Este martes 18 de agosto, la Municipalidad de Tartagal anunció oficialmente el regreso del Servicio de Transporte Urbano.
El regreso vuelve a colocar a San Antonio en el centro del sistema de transporte urbano de la ciudad.
La empresa ya había sido convocada en marzo para implementar el servicio de emergencia y, desde entonces, quedó vinculada al proceso de recuperación del transporte urbano tartagalense.
El nuevo comienzo plantea ahora otro interrogante: si se trata de una solución transitoria o de un esquema capaz de sostenerse en el tiempo.
La experiencia de los últimos meses muestra que recuperar la circulación de los colectivos no necesariamente equivale a resolver el problema estructural del transporte.
13 de Junio: el final de una etapa
La salida de 13 de Junio constituye uno de los puntos centrales de esta historia.
La empresa había sido durante años una de las principales referencias del transporte urbano local. Su salida dejó a Tartagal sin una parte fundamental de su estructura de movilidad y obligó al municipio a buscar rápidamente una alternativa.
El conflicto estuvo atravesado por reclamos económicos y laborales, mientras desde la empresa se señalaban dificultades financieras para sostener la prestación.
La crisis terminó desembocando en la interrupción del servicio y posteriormente en la implementación de un esquema alternativo.
El episodio dejó además una pregunta que continúa vigente: ¿cuál es el modelo económico y operativo que permite garantizar un transporte urbano regular en una ciudad como Tartagal?
San Antonio: de solución de emergencia a protagonista del sistema
La llegada de San Antonio modificó el escenario.
En marzo, la empresa comenzó con una prestación limitada, dos corredores y una cantidad reducida de unidades. El objetivo inicial era atender las necesidades más urgentes de la población y garantizar especialmente los desplazamientos vinculados con la actividad escolar y laboral.
Con el paso de los meses, San Antonio se convirtió en la alternativa sobre la cual se apoyó la recuperación del servicio.
Sin embargo, la nueva interrupción ocurrida durante julio y agosto demuestra que la presencia de una nueva empresa no resolvió por sí sola la fragilidad del sistema.
El problema, entonces, parece exceder a una empresa determinada.
Dos interrupciones extraordinarias en un mismo año
La dimensión de la crisis puede observarse comparando los dos períodos.
La primera interrupción se extendió desde fines de enero hasta el 25 de marzo, cuando comenzó el servicio de emergencia de San Antonio. Fueron aproximadamente 57 días de paralización del transporte urbano regular.
La segunda interrupción se produjo después del último recorrido registrado el 10 de julio y se extendió hasta el 18 de agosto, cuando el municipio anunció nuevamente el regreso del servicio.
En términos de calendario, entre ambos extremos transcurrieron 39 días.
Esto permite establecer el principal dato de esta investigación:
El transporte urbano de Tartagal atravesó dos interrupciones extraordinarias en 2026: una de aproximadamente 57 días entre enero y marzo y otra de alrededor de un mes entre julio y agosto, mientras el municipio continúa sin consolidar un esquema definitivo de prestación.
Más que un problema de colectivos
La crisis del transporte tiene consecuencias que exceden la espera en una parada.
Cuando no hay colectivos, el costo de trasladarse aumenta para las familias que deben recurrir a remises o vehículos particulares. También se dificulta el acceso a escuelas, centros de salud, lugares de trabajo, comercios y oficinas públicas.
El impacto es especialmente fuerte para quienes no cuentan con automóvil o motocicleta.
En una ciudad de la dimensión territorial de Tartagal, el transporte urbano constituye además un elemento fundamental para conectar barrios periféricos con el centro y con los principales servicios.
Por eso, cada interrupción del servicio representa también una interrupción en la movilidad cotidiana de miles de personas.
El interrogante que queda abierto
El regreso del transporte este 18 de agosto permite resolver una urgencia inmediata, pero no responde todavía la pregunta de fondo:
¿Cuál será el esquema definitivo del transporte urbano de Tartagal?
La experiencia de 2026 muestra que una empresa dejó de operar, otra fue convocada como solución de emergencia y, meses después, el servicio volvió a interrumpirse durante más de un mes.
Mientras tanto, la ciudad volvió a quedar sin una prestación regular y los usuarios debieron buscar alternativas para trasladarse.
El desafío para el municipio y las autoridades de transporte no parece ser solamente conseguir que los colectivos vuelvan a circular, sino garantizar que puedan hacerlo de manera regular, sostenible y con recorridos y frecuencias suficientes para las necesidades de la población.
El regreso de San Antonio marca así un nuevo capítulo, pero todavía no necesariamente el final de la crisis del transporte urbano en Tartagal.
