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Un informe de «Tejido Urbano» basado en datos del Censo 2022 ubicó a Tartagal en el puesto más bajo del Índice de Hábitat Urbano. La falta de infraestructura y condiciones críticas marcan la realidad local.
Un reciente estudio elaborado por la organización «Tejido Urbano» puso en evidencia la grave crisis habitacional que atraviesa el norte argentino. Sobre un ideal de 10 puntos, el relevamiento —que analiza las 80 principales ciudades del país con más de 50.000 habitantes— situó a Tartagal en el último lugar del ranking, con un índice de 2,46, marcando una brecha profunda con el promedio nacional de 6,2.
El Índice de Hábitat Urbano (IHU) se construye a partir de siete dimensiones críticas, siendo las más determinantes el hacinamiento, la precariedad de las viviendas y la falta de acceso a servicios básicos como agua y cloacas.
Un contraste que preocupa en el Norte
La realidad de nuestra ciudad no es aislada, pero sí la más crítica. El informe destaca que el norte argentino concentra los mayores niveles de vulnerabilidad, con ciudades como San Ramón de la Nueva Orán y Tartagal encabezando la lista de las zonas con mayores deficiencias materiales y de servicios. A esto se suma, en muchos casos, la falta de regularización dominial (escrituras), lo que impide a muchas familias acceder a créditos para mejoras.
El impacto de la planificación urbana
El estudio subraya que los problemas no se limitan únicamente al nivel económico, sino también a la falta de planificación a largo plazo. Mientras que en otras regiones del país el debate gira en torno al acceso al crédito o al mercado inmobiliario dinámico, en ciudades como la nuestra el foco debe ponerse en la emergencia de las condiciones básicas de habitabilidad.
La posición de Tartagal en este ranking no solo refleja una urgencia social, sino que debería actuar como un llamado de atención para la gestión pública local y provincial sobre la necesidad de ejecutar obras de infraestructura que modifiquen el día a día de miles de familias.
