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El subsecretario de Defensa Civil de Salta, Gonzalo Rodríguez, analizó el impacto del violento temporal que afectó a Tartagal y a gran parte de la provincia con características inusuales.
Las intensas precipitaciones y la sorpresiva granizada registrada en las últimas horas en Tartagal y distintos puntos de la provincia encendieron el alerta en los organismos de emergencia. En diálogo con Tartagal Play, el subsecretario de Defensa Civil de Salta, Gonzalo Rodríguez, se refirió al fenómeno climático y detalló los operativos desplegados en la región.
El funcionario provincial explicó que el temporal tuvo características atípicas y una distribución irregular en el territorio salteño. Según indicó, la tormenta ingresó por el sur provincial, afectando con fuerza a localidades como La Candelaria —donde se reportó una intensa caída de granizo— para luego desplazarse de manera dispersa hacia el norte y golpear a Tartagal y zonas aledañas con fuertes ráfagas de viento y caída de postes y árboles.
Una tormenta atípica y de alto impacto regional
Durante la entrevista, Rodríguez remarcó que las alertas meteorológicas se emitieron desde la mañana previa, pero reconoció que la dispersión y la virulencia del fenómeno sorprendieron a los equipos de control. «Fue tan despareja la tormenta que en algunos lugares le metió mucha agua y en otros casi nada», señaló el subsecretario al repasar el comportamiento del frente frío que chocó con las altas temperaturas previas.
En el caso específico de Tartagal, el viento y la piedra afectaron sectores del oeste urbano, provocando daños en techos y obstrucciones en desagües debido a la acumulación de ramas y follaje roto, lo que obligó a coordinar la asistencia inmediata junto a los municipios y el Ministerio de Desarrollo Social.
Prevención y monitoreo constante de los ríos
Ante la llegada de la temporada de lluvias, Defensa Civil destacó la importancia de prestar atención a los canales oficiales de alerta y mantener limpias las bajadas de agua y desagües particulares para evitar anegamientos. Asimismo, el organismo confirmó que se mantiene un monitoreo permanente sobre los niveles de los ríos, incluidos los afluentes de la cuenca alta en territorio boliviano, descartando por el momento riesgos inminentes de desborde en la zona norte.
