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El mercado financiero nacional está en alerta tras detectarse movimientos opacos y la desaparición de 4 billones de pesos. El presidente del BCRA intentó minimizar la crisis.
Las arcas del Estado Nacional se han convertido en una «caja negra» que genera creciente incertidumbre en el sistema financiero. En los últimos días, analistas detectaron la desaparición de 4 billones de pesos —millones de millones— que habían sido captados en la última licitación de deuda pública.
La insólita respuesta del BCRA
Ante la consulta de la prensa sobre el paradero de estos fondos, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, evitó dar explicaciones técnicas precisas. «No creo que hayan desaparecido. Estoy seguro que si buscamos bien, en algún lado están», lanzó con una cuota de ironía que cayó muy mal en el sector financiero.
Opacidad y sospechas de intervención cambiaria
El problema no es solo la falta de claridad sobre los pesos, sino también la opacidad en los movimientos de los dólares del Tesoro. Expertos señalan que hubo ingresos y salidas de divisas sin justificación clara, coincidiendo con jornadas donde el Gobierno intentó contener el precio del dólar.
Esta «puerta giratoria» de dinero genera sospechas de que el Tesoro estaría utilizando recursos propios para intervenir en el mercado cambiario sin que quede registrado formalmente como una venta de reservas del Central.
La falta de transparencia en la gestión de la liquidez complica los objetivos del Gobierno ante el FMI. Por ahora, el mercado sigue atento a los balances diarios, mientras crece el temor de que la escasez de fondos, obligue a nuevas medidas drásticas, como una suba de tasas para sostener la estabilidad cambiaria.
