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El perito forense Mario Rosillo confirmó ante el tribunal que canes detectaron el olor del niño en los autos del matrimonio. La pericia fue clave por haberse realizado a las pocas horas de la desaparición.
El avance en la causa por la desaparición de Loan Peña, ocurrida en junio de 2024, sumó este jueves un testimonio determinante. El perito forense Mario Rosillo declaró ante la justicia y presentó pruebas que complican seriamente la situación procesal de Carlos Pérez y María Victoria Caillava, dos de los principales sospechosos.
El rastro que delata a los imputados
Según el relato del experto, el olfato de los perros adiestrados fue contundente. Los canes detectaron el rastro de Loan tanto en el Ford Ka, en el cual el matrimonio viajó hacia Corrientes y Chaco poco después de la desaparición, como en la camioneta Ford Ranger que utilizaron para asistir al almuerzo familiar donde se vio al niño por última vez.
Rosillo destacó un factor técnico crucial: los operativos se realizaron dentro de las primeras 72 horas tras el hecho, lo que, a su juicio, otorga una alta confiabilidad a los resultados obtenidos. Aunque el experto admitió que se trataba de «lugares no controlados», su declaración refuerza la hipótesis de la fiscalía sobre el traslado del menor en dichos rodados.
El estado de la causa
A más de dos años de aquel 13 de junio, la investigación sigue bajo la lupa pública y judicial. El matrimonio conformado por Pérez y Caillava se encuentra entre los siete acusados principales, junto a figuras como el excomisario Walter Maciel y familiares directos del niño.
Este nuevo testimonio no hace más que aumentar la presión sobre los imputados, en un caso que mantiene en vilo a todo el país y que en el norte argentino se sigue con especial atención, dada la sensibilidad por la protección de las infancias en nuestra región.
