Buens Aires, 5 de julio de 2026 — La interna del Partido Justicialista (PJ) continúa sumando capítulos de fuerte tensión territorial. En las últimas horas, un profundo análisis político realizado en el programa «Industria Nacional» en el canal de streaming Gelatina, los comunicadores Matías Mowszet y Pedro Rosemblat expusieron las duras consecuencias de la estrategia adoptada por la conducción nacional del partido respecto al distrito de Salta, calificándola como un «verdadero fracaso electoral».
Durante una transmisión de streaming, Matías Mowszet detalló los pormenores de la polémica intervención dispuesta originalmente por la cúpula nacional alineada con Cristina Kirchner, cuyo principal objetivo era quebrar la alianza que el PJ salteño pretendía mantener con el gobernador provincial, Gustavo Sáenz.
«El PJ de Salta quería aliarse con Sáenz. Lo que hizo el PJ Nacional fue destituir a las autoridades locales y nombrar a un interventor porteño, Sergio Berni, para que arme la estrategia política desde Buenos Aires», explicó Mowszet, cuestionando duramente la falta de comprensión de las dinámicas territoriales por parte del centralismo porteño.
El costo electoral: Sin diputados ni senadores
De acuerdo con el análisis de los periodistas, la decisión de desplazar a la dirigencia salteña bajo la premisa de que «no importan las elecciones provinciales, sino las nacionales» tuvo un efecto bumerán fulminante. En las pasadas elecciones, el peronismo salteño sufrió una parálisis histórica que lo llevó a no presentar candidatos con su tradicional personería jurídica en los comicios provinciales.
Posteriormente, en la instancia nacional, los resultados fueron catastróficos. Las listas justicialistas quedaron relegadas a fuerzas marginales, obteniendo magros resultados de entre el 12% y 13% de los votos. «El peronismo no logró ganar ni un solo diputado ni un solo senador por Salta; quedó afuera de todo», sentenció Mowszet, contrastando la derrota bonaerense (donde se mantuvieron pisos competitivos de 40 puntos) con lo que catalogó como «dar vergüenza» en el norte del país. Para el analista, este fenómeno explica el auge del «provincialismo», el cual surge como una reacción natural ante las malas decisiones de las cúpulas porteñas.
El «Zarpazo» y la reacción local en 2026
La crisis sumó un nuevo componente judicial en mayo de este año. Ante el intento del PJ Nacional de estirar la intervención política, la jueza federal María Romilda Servini de Cubría dictaminó el desplazamiento de los interventores de Buenos Aires y determinó una intervención judicial, nombrando al salteño José Luis Napoleón Gambetta para normalizar el partido.
Esta movida, tildada por el PJ Nacional como una maniobra arbitraria para favorecer el alineamiento de Salta con políticas de la administración central de Javier Milei, aceleró un proceso de independencia local. Actualmente, la intervención judicial ratificó la convocatoria a elecciones internas urgentes para el próximo domingo 2 de agosto de 2026, donde se redefinirán el Consejo y el Congreso Provincial.
Aunque el juez federal salteño Julio Bavio ordenó recientemente readecuar el cronograma electoral para corregir una distribución irregular de congresales que favorecía excesivamente a la Capital, el justicialismo salteño avanza a paso firme hacia una reestructuración interna que busca cortar amarras definitivamente con las decisiones del peronismo nacional.