Una profesional del Hospital Juan Domingo Perón, vinculada al Escuadrón 52, y una esteticista de Tartagal quedaron detenidas tras un confuso episodio en la Ruta 34 que dejó al descubierto el millonario cargamento.
Tartagal, 30 de junio de 2026 – Un verdadero escándalo de proporciones institucionales y sociales conmociona a Tartagal tras confirmarse la detención de dos mujeres con residencia en la ciudad, quienes transportaban un cargamento de aproximadamente 70 kilos de cocaína. Las involucradas son una médica del Hospital Juan Domingo Perón —quien además presta servicios profesionales para el Escuadrón 52 de Gendarmería Nacional— y una conocida esteticista y empresaria del medio local. El operativo, bajo estricto hermetismo de la Justicia Federal, se desencadenó de una manera insólita sobre la Ruta Nacional 34.
El hallazgo de la sustancia ilegal se produjo de forma fortuita luego de que las propias sospechosas llamaran a las fuerzas de seguridad para denunciar que habían sido víctimas de una persecución y un violento intento de asalto. Según relataron en un primer momento, personas armadas a bordo de otra camioneta las interceptaron y les efectuaron múltiples disparos con la aparente intención de robarles el vehículo.
El disparo que delató el doble fondo con ladrillos amarillos
Tras el presunto ataque, las mujeres lograron escapar de los tiradores y se detuvieron en las inmediaciones del ingreso a la localidad de El Potrero para pedir auxilio. Al arribar las patrullas policiales para iniciar las pericias sobre los impactos de bala en el rodado, los investigadores detectaron que uno de los proyectiles había impactado en la estructura del baúl, levantando la chapa de un compartimento oculto.
Al inspeccionar minuciosamente la rajadura provocada por el balazo, el personal actuante descubrió que resguardaba decenas de panes rectangulares de color amarillo. Ante la sospecha de estar frente a un transporte de estupefacientes, se dio intervención inmediata a las autoridades federales, quienes confirmaron que se trataba de cocaína de alta pureza con un pesaje preliminar cercano a los 70 kilogramos, presuntamente destinados a Buenos Aires.
Conmoción local e investigación por «mexicaneada»
Los detectives que intervienen en la causa manejan la hipótesis firme de que el incidente en la ruta no se trató de un robo al azar, sino de una presunta «mexicaneada», una modalidad delictiva habitual en la frontera norte donde bandas criminales se emboscan entre sí para mejicanear (robarse) los cargamentos de droga y evitar los costos de adquisición y logística. Las imputadas habrían optado por dar aviso a la policía ante el temor de perder la vida a manos de los asaltantes, sin prever que la inspección de rutina delataría el ilícito.
Por el perfil de las detenidas —una de ellas con acceso a dependencias de seguridad del Estado y la salud pública, y la otra con fuerte inserción comercial y social en Tartagal— el caso generó un fuerte impacto en los vecinos del departamento San Martín. Ambas mujeres permanecen privadas de su libertad a disposición del Juzgado Federal, mientras se aguardan las audiencias de imputación formal y los peritajes definitivos sobre los teléfonos celulares secuestrados en el habitáculo.