Mientras la obra pública nacional permanece bajo llave, el Gobierno de Salta acelera los trabajos en la autopista de 22 kilómetros y el canal colector para terminar con las inundaciones en la Ruta 68.
VALLE DE LERMA, 22 de Abril de 2026 — En un claro mensaje político hacia la gestión nacional y en medio de un contexto de ajuste severo, el gobernador Gustavo Sáenz inspeccionó los frentes de obra de la Autopista del Valle de Lerma. Se trata de un corredor estratégico de 22 kilómetros que busca dar respuesta al crecimiento demográfico de la región por los próximos 50 años, financiado íntegramente con recursos de la Provincia de Salta.
«La obra pública no se detiene»
Durante la recorrida, Sáenz enfatizó la decisión de mantener el ritmo de ejecución a pesar de la crisis: “En Salta, a pesar de las dificultades, la obra pública no se detiene. Nos comprometimos a hacer esta obra histórica y estamos cumpliendo”, sentenció el mandatario. La frase resuena con fuerza en un momento donde la mayoría de los gobernadores reclaman por el corte total de transferencias nacionales para infraestructura.
Avances técnicos y solución hídrica
Actualmente, los equipos trabajan en la ejecución del terraplén entre las rutas provinciales 23 y 24, el montaje de puentes y la construcción de alcantarillas. La obra contará con:
- Iluminación LED de última generación en toda la traza.
- Capacidad para 40.000 vehículos diarios.
- Tres puentes estratégicos sobre los ríos Pulares, Rosario y las vías del ferrocarril.
Además, el proyecto incluye un canal colector pluvial de 12 kilómetros. Esta obra hídrica es vital para la zona, ya que captará los excedentes de agua que históricamente inundan la Ruta Nacional 68 durante el verano, un reclamo histórico de los vecinos del Valle de Lerma.
La autopista no solo promete agilizar el tránsito productivo, sino que se posiciona como el estandarte de gestión de Sáenz frente a las críticas por el desfinanciamiento. Con los trabajos de hormigonado ya iniciados en los estribos de los puentes, la Provincia apuesta a mostrar gestión propia en un 2026 de alta tensión política.