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El Ministerio de Educación de Salta lanzó las pautas para el «Último Primer Día». Las familias serán civilmente responsables por los daños y los alumnos que no estén en condiciones de salud no podrán ingresar a clase.
Tartagal, 28 de febrero de 2026 –Llega el inicio del ciclo lectivo y, con él, el ya clásico festejo del Último Primer Día (UPD) de los alumnos que terminan el secundario. Sin embargo, para este 2026, las reglas son claras y estrictas. Bajo la Resolución Ministerial N° 111/26, la provincia busca que el festejo no se convierta en un dolor de cabeza para las escuelas ni para los vecinos.
¿Qué pasa si un alumno llega «mal»?
El protocolo establece que los directivos de cada escuela (tanto públicas como privadas) tienen la facultad de evaluar el estado de cada estudiante al ingresar. Si un chico presenta signos de alteración psicofísica (por falta de sueño, consumo de alcohol u otras sustancias), no se le permitirá el ingreso al aula.
En esos casos, el alumno quedará bajo resguardo dentro del establecimiento, pero se citará de inmediato a los padres o tutores para que lo retiren. La escuela no funcionará como «guardería» para quienes no estén en condiciones de estudiar.
Responsabilidad de los padres: el bolsillo manda
Uno de los puntos más fuertes de este nuevo reglamento es la corresponsabilidad. El Ministerio fue tajante: los padres son civilmente responsables por cualquier daño material que sus hijos causen en el marco de estos festejos. Si hay destrozos en el edificio escolar o el mobiliario, la familia deberá hacerse cargo de los costos de reparación.
Además, el incumplimiento de las normas de convivencia será anotado como una falta grave en el legajo del alumno, lo que podría traer sanciones disciplinarias desde el primer día de clases.
El mensaje para la comunidad
Desde el área de Educación insisten en que el UPD debe ser una celebración de alegría y no de excesos. Se pide a los padres un compromiso activo: controlar dónde y cómo se realizan las previas para evitar situaciones de riesgo que empañen el último año de los chicos en la secundaria.