La negativa a prestar juramento del bloque de La Libertad Avanza en Tartagal, sumada al receso legislativo, congela su situación legal. Su incorporación dependerá ahora de la voluntad política del oficialismo al reanudarse las sesiones ordinarias.
Tartagal. 15 de diciembre de 2025 – La crisis institucional desatada en el Concejo Deliberante de Tartagal tiene un nuevo capítulo: los concejales electos de La Libertad Avanza (LLA), José Manuel Arenas, Lucrecia Díaz y Daniel Eduardo Márquez, que se negaron a prestar juramento el pasado 10 de diciembre, enfrentan ahora una prolongada «vacancia temporal» de sus cargos.
Al encontrarse el Cuerpo de Ediles en receso legislativo —habiendo finalizado su período de sesiones ordinarias— el Concejo no tiene facultades plenas para sesionar y resolver esta situación de incorporación.
El Obstáculo del Calendario Legislativo
La Carta Orgánica Municipal establece que el regreso al Período de Sesiones Ordinarias se produce recién el 1 de abril (a menos que se apruebe una reforma que adelante esa fecha).
Esto significa que, en el plano práctico, los ediles de LLA que siguen legalmente como «electos» pero no «incorporados», deberán esperar más de tres meses para tener una nueva oportunidad formal de asumir sus funciones.
La Consecuencia Legal del «No Juramento»
Se mantiene firme la opinión legal de que la protesta política ha tenido una consecuencia directa en su estatus:
«El mandato de un concejal electo sólo comienza formalmente con la prestación del juramento. Al negarse a hacerlo, estos representantes han evitado su propia ‘incorporación’ al cuerpo.»
Mientras no juren, Arenas, Díaz y Márquez:
- No pueden ejercer sus funciones.
- No perciben dietas.
- Y, lo más crucial, sus votantes quedan sin representación activa.
La Voluntad Política: Clave del Destino
Las sesiones preparatorias y la incorporación de ediles se rigen por los artículos 20, 21 y 22 de la Carta Orgánica, normativas que no prevén una situación de retiro y no juramento posterior a la elección de autoridades.
Ante el receso, la posibilidad de una convocatoria a sesiones extraordinarias (necesaria para que puedan jurar antes de abril) depende de la voluntad política de sus pares y del sector oficialista.
El oficialismo ya esgrime argumentos legales que favorecen la interpretación de que no hay obligación de convocar a sesiones fuera del período ordinario, dejando el futuro de la bancada de LLA congelado hasta el 1 de abril.