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Tartagal, 15 de noviembre de 2025 – El Concejo Deliberante de Tartagal celebró una tensa sesión ayer, viernes 14 de noviembre, con solo nueve concejales presentes. La jornada, marcada por un temario post-electoral, quedó estancada por un intento de debatir un dictamen que proponía la remoción del presidente del cuerpo, Armando Leguizamón, por presuntos desmanejos administrativos y financieros.
Con las ausencias justificadas de los ediles Camacho y Ramos, la sesión tenía en agenda importantes pedidos de informes, como la caída del sistema integrado municipal que impidió el cobro de Rentas y la habilitación de transporte por plataformas digitales. Sin embargo, el foco se desvió abruptamente.
El informe que pide la revocación
La controversia se encendió cuando se intentó incorporar al debate el dictamen de la Comisión Investigadora Especial, formada para analizar la gestión de Leguizamón. La tensión entre los ediles ha sido palpable desde que se hizo público que, hasta el 11 de septiembre de este año, Leguizamón no había presentado ninguna rendición de la ejecución de partidas del presupuesto del Concejo, que preside desde el 10 de diciembre de 2023.
El expediente, que finalmente no logró ingresar al temario, contenía resoluciones de gran calado:
- Artículo 1°: «Revocar de la designación del edil Armando Leguizamón como presidente del cuerpo».
- Artículo 2°: «Solicitar se den explicaciones públicas y la devolución de los montos efectivamente erogados, que no tuvieran sustento en documentación respaldatoria».
El reglamento para frenar la moción de destitución
En la sesión, el presidente Leguizamón puso a votación la moción impulsada por el concejal «libertario» Moreno para debatir el dictamen. Aunque no hubo otra moción en contra, la propuesta fue sometida a votación. Fue en ese momento que el propio Leguizamón, a instancias de la concejal Bustillos, recurrió al reglamento interno para frenar la incorporación del dictamen y su lapidaria determinación.
La postura de los mismos concejales que integran la comisión que investigó a Leguizamón, que se retirarona rgumentando falta de garantías para la continuidad de la sesión, provocó el estancamiento del debate sobre la continuidad de Leguizamón, en medio de serios señalamientos por el manejo de recursos económicos, prolonga la tensa convivencia dentro del Concejo Deliberante y deja en suspenso los pedidos de explicaciones públicas y devolución de fondos.