El concejal libertario Manuel Moreno impulsó la remoción de la cúpula, pero una maniobra de los ediles oficialistas, que incluyó la ruptura del quorum, frenó la iniciativa en seco. La tensión se da en medio de las críticas por la demora en la rendición de cuentas del presidente del Cuerpo Armando Leguizamón.
Tartagal, 27 de Septiembre de 2025 – La última sesión del Concejo Deliberante de Tartagal se convirtió en un campo de batalla político. En un momento de evidente debilidad del oficialismo, el concejal Manuel Moreno (La Libertad Avanza) tomó la palabra para proponer la «remoción de autoridades» del cuerpo y la inmediata elección de nuevos presidente y vicepresidentes.
La movida de Moreno se dio cuando el oficialismo local solo contaba con tres de sus votos habituales: el concejal Ramos estaba de licencia por enfermedad, y el presidente del Concejo, Armando Leguizamón, ocupa interinamente la Intendencia por la ausencia del titular. y Carolina Bustillos a cargo de la presidencia. Precisamente, Leguizamón se encuentra bajo la lupa por la demora de más de un año en la presentación de las rendiciones de cuentas de la presidencia del Cuerpo que él aún encabeza.
Tensión y ruptura del quorum para salvar la mesa directiva
Pese a que la situación del oficialismo era vulnerable, la propuesta de Moreno no tuvo la contundencia reglamentaria esperada. La moción, planteada de manera oral y sin expediente (in voce), generó un silencio incómodo y puso en evidencia una vez mas a José “Cholo” Romero, Secretario Administrativo, como el verdadero mandamás del Cuerpo, dictamndo el paso a paso a Carolina Bustillos, a cargo de la presidencia, como salir del barranco del que estaban.
La situación en punto muerto se rompió cuando el concejal oficialista Raúl Camacho tomó la palabra. Argumentó que una moción in voce de esa magnitud requería una mayoría agravada para ser ingresada a tratamiento.
Inmediatamente después de su intervención, y sin dar lugar a réplicas, Camacho se retiró del recinto. Este movimiento fue clave: ante la inminente pérdida de mayoría para el oficialismo, el edil Marcelo Soria lo imitó al instante y tambien lo hizo Mirian Gallardo. Con la salida delos tres concejales, el cuerpo deliberativo perdió el quorum necesario para sesionar.
La maniobra, ejecutada con precisión, logró el objetivo de la bancada oficialista: suspender la sesión de forma inmediata y frustrar el intento de remoción de autoridades, evitando así una posible derrota en el recinto.
Aunque la iniciativa opositora no prosperó, la sesión puso en evidencia la necesidad del oficialismo de recurrir a la ruptura del quorum para proteger su liderazgo, dejando en claro que el pulso político en Tartagal está más caliente que nunca.