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En otro tramo de la reciente entrevista con A24, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, enfatizó la necesidad de un enfoque integral que combine la responsabilidad fiscal con la sensibilidad social, a la vez que defiende instituciones clave como el Hospital Garrahan.
Salta, 12 de Agosto de 2025 – En una entrevista reciente con A24, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, abordó la crucial necesidad de mantener un «equilibrio fiscal» que no solo contemple aspectos económicos, sino que también integre dimensiones sociales e institucionales. «Ese equilibrio social tiene que ir acompañado del equilibrio institucional y de un equilibrio social», afirmó, proponiendo un «triángulo de hierro» que garantice el bienestar de la población.
Sensibilidad y Humanidad en la Gestión
Sáenz destacó que, aunque reconoce la importancia de la estabilidad fiscal que promueve el economista Javier Milei, es fundamental que esta perspectiva se complemente con «un poquito de sensibilidad y humanidad». En un contexto donde las dificultades sociales son palpables, el gobernador subrayó que no se puede ignorar el impacto que estas decisiones tienen en la vida de las personas. «Están viendo una situación social que hay que buscar la forma de resolverla», expresó, instando a una respuesta más compasiva ante los problemas que afectan a la población.
«No puedo ir en contra del Garrahan»
El gobernador también se refirió al Hospital Garrahan, un emblemático centro de salud que ha salvado vidas de muchos niños salteños. «No puedo ir en contra del Garrahan», comentó Sáenz, defendiendo la importancia de esta institución federal. «Es un organismo emblemático que hay que defender», enfatizó, a pesar de reconocer que puede tener errores. Su postura es clara: la crítica constructiva no debe llevar a debilitar instituciones esenciales para el bienestar de la sociedad.
El Llamado a la Humildad
Sáenz hizo un llamado a los funcionarios nacionales para que «salgan de la Capital Federal» y «recorran las distintas provincias». Esta invitación a conocer las realidades locales es un intento de cerrar la brecha entre el gobierno central y las necesidades de las provincias, que, según él, son «absolutamente distintas» a las que se viven en el centro del país.
«Nos equivocamos, y eso está bien», reflexionó el gobernador, recordando que «opinar distinto no significa que sea enemigo». Este enfoque de humildad y grandeza es esencial para construir un diálogo constructivo y efectivo entre las distintas esferas del gobierno y la sociedad.