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El ingeniero Guido Soruco presentó su renuncia luego de 26 meses de gestión. Desde su entorno aseguran que el municipio obstaculizó sus iniciativas y que la articulación con Aguas del Norte fue el único punto favorable.
Tartagal, 16 de febrero de 2026 – Tras 796 días de gestión, el ingeniero Guido Soruco presentó su renuncia al frente de la Secretaría del Agua y de Recursos Hídricos de la Municipalidad de Tartagal. La salida del funcionario marca un punto de quiebre en una de las áreas que fue caballito de batalla durante la campaña del actual intendente, Franco Hernández Berni.
Aunque el municipio no ha emitido un comunicado oficial, las razones de la dimisión apuntan a un desgaste interno irreversible. Fuentes cercanas a la Secretaría revelaron que el equipo de Soruco se sintió sistemáticamente «ninguneado» por el resto del gabinete municipal.
«Nunca tuvimos el apoyo que nos prometieron. Nuestros papeles siempre fueron los últimos en tramitarse; para ser atendidos por otros secretarios debíamos esperar más de la cuenta», afirmó un integrante del área bajo condición de anonimato.
Desconexión interna y gestión de crisis
La Secretaría del Agua nació con la promesa de resolver los problemas históricos de abastecimiento en donde el municipio tuvo su responsabilidad histórica de suministrar agua. Sin embargo, los ex colaboradores de Soruco señalan que, a pesar de lograr una buena sintonía con Aguas del Norte, la burocracia municipal impidió concretar políticas eficientes para los vecinos, especialmente en comunidades y asentamientos donde el servicio de red no puede llegar.
El contraste es marcado: mientras que con el organismo provincial se lograron articular lineamientos técnicos, la logística local para el reparto de agua y la respuesta inmediata a los barrios críticos se vio afectada por lo que consideran una «falta de voluntad política».
Con la salida de Soruco, queda la incógnita sobre quién asumirá la responsabilidad de gestionar el recurso más crítico de Tartagal en un contexto de constante demanda social.