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La investigación es llevada adelante por el fiscal Rafael Medina. Los acusados habrían suministrado una sustancia en la bebida de la víctima para dejarla inconsciente y sustraerle sus pertenencias.
Tartagal. 11 de febrero de 2026 – El fiscal penal 2 de Tartagal, Rafael José Medina, imputó provisionalmente a la boxeadora Luli “Diablita” Oviedo y su pareja como coautores del delito de robo. El hecho, que guarda similitud con la modalidad de las «viudas negras», ocurrió cuando la víctima fue engañada y drogada para facilitar el robo.
Según consta en la denuncia, el damnificado se encontraba compartiendo un momento con los ahora detenida cuando esta le ofreció una bebida. Pocos minutos después de ingerirla, el profesor Daniel Guerra perdió el conocimiento. Al despertar, constató que le habían sustraído su motocicleta, su teléfono celular y su billetera.
Investigación y detención
A partir de las tareas de campo y el análisis investigativo realizado por el personal policial bajo las directrices de la Fiscalía Penal 2, se logró identificar a los sospechosos y localizar sus domicilios.
Con las pruebas reunidas, el fiscal Medina solicitó al Juzgado de Garantías las órdenes de allanamiento y detención correspondientes. Durante los operativos se logró secuestrar:
- Teléfonos celulares.
- Una motocicleta (que sería la denunciada por la víctima).
Tras la audiencia de imputación, el fiscal solicitó que ambos acusados permanezcan bajo prisión preventiva mientras se completan las pericias y se avanza en la recolección de testimonios para elevar la causa a juicio.
El testigo que dijo que vio todo
Tras la denuncia, Daniel Guerra aportó como dato a la investigación que el 17 de enero, alrededor de las 21:20, se reunió con la imputada en su domicilio del barrio San Ramón. Indicó que, tras ingerir una bebida que le fue ofrecida, comenzó a sentir un fuerte malestar y perdió el conocimiento. Al despertar, advirtió la sustracción de su motocicleta, la suma de $100.000 y un teléfono celular.
Destacó que un vecino le relató haber observado que la mujer llegó al domicilio en una motocicleta negra , ingresó a la vivienda y luego regresó acompañada por un hombre, retirándo ella en el rodado en el que había llegado, mientras que el hombre lo hacía en la motocicleta sustraída.
Por medio de redes sociales y mensajes el damnificado tomó conocimiento que la motocicleta había sido ofrecida para la venta. Con posterioridad, el rodado fue hallado abandonado en inmediaciones del barrio Roberto Romero.