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En Tartagal, han surgido serias sospechas de un posible negociado relacionado con la chatarra recolectada durante los operativos de descacharrado.
Además de un aparente negocio por la chatarra está el debate sobre cuál es el destino final de tanta basura por lo que quedan dudas si de verdad son útiles los operativos en los que la comunidad e instituciones participan de buena fe.

La sospecha del negociado con la chatarra es porque el Coordinador Municipal afirmó que existe un contrato con un privado para que la venda a Bolivia entre otros mercados. Se trata de la chatarra recolectada en los operativos de descacharrado que se realiza con aporte del estado provincial que envía recursos para los principales gastos operativos a la Municipalidad de Tartagal, además el Ejército, el Hospital Local, Control de Vectores (Ex Palúdica) aportan vehículos, maquinarias, y todo el personal convocado por el municipio para el trabajo recibe un pago por la jornada laboral. Todo esto representa un inversión que solo le estaría redituando al doctor Palomino que separa metal de basura para vender en Bolivia, con un contrato que hasta las declaraciones de Antonio Hoyos se desconocía.
Este miércoles 26 de febrero se llevó adelante el operativo de descacharrado liderado por la Municipalidad de Tartagal y en donde varias instituciones tienen participación, como la delegación del Ejército Argentino de Tartagal, Ministerio de Salud, Policía de la Provincia, Control de Vectores entre las más destacadas.
Cerca de las 11 de la mañana el accionar de los vecinos de la comunidad de Cuña Muerta interrumpió el paso de los camiones destinados al traslado de la chatarra que se recogía del operativo. La queja, reflejada por el periodista Bambi Chamat, ponía el ojo en el predio ubicado en medio de la comunidad de Cuña Muerta en donde se depositaban los elementos retirados de los barrio Supe, Pórtico, Toba, Cherenta, Nacional, San Isidro, El Milagro, Parcela 20 y 37, Los Ángeles, 65, 128, 204 y 365 Viviendas, Tomas Sánchez, Nueva Esperanza y Los Pinos.
Hasta ese momento la protesta apuntaba solo al traslado de la chatarra que por su condición de basura representaba un peligro para la salud de los lugareños que desde su humildes viviendas comparten la vecindad con importantes construcciones de quinchos con piscinas particulares y de alquiler para fiestas privadas.
La presencia de funcionarios municipales, el Secretario de Servicios Públicos y del Coordinador solo sirvieron para tranquilizar algunos minutos a la muchedumbre, ya que la promesa de retirar la chatarra recientemente depositada en un inmueble del lugar se vio alterada ante la incongruente respuesta de los funcionarios municipales del porqué la chatarra que se retira de otros barrios en los operativos tenía como destino final ese lugar y no el vertedero municipal más conocido como basural.
Antonio Hoyos, actual Coordinador Municipal, exdiputado, exconcejal, exsecretario de Relaciones Institucionales hizo declaraciones con la periodista Mabel Carrizo donde aseguró que la chatarra fue trasladada a Cuña Muerta al inmueble propiedad del abogado de apellido Palomino. “lo que te pasa, que hay un contrato con el doctor Palomino y él tiene un predio ahí. ¿Venimos trabajando porque qué pasa en el mundo de la chatarra? Le llevamos basural, la misma gente la saca. Entonces ya veníamos trabajando el año pasado, trabajamos todo el año y ahí la separa él la chatarra y sacamos la basura que llevamos al basural” dijo Hoyos.
Ante estos hechos todavía no se conocieron declaraciones por parte del intendente de Tartagal, Franco Hernandez ni de ningún otro funcionario municipal, salvo los mencionados en esta noticia.